1″ Hola, soy Liz Fetiva y estamos en el tiempo de la artesanía, bienvenidos. (episodio 7)

9″ Con estos cantos en la voz del doctor Abadio Green Stocel de la comunidad Gunadule les damos la bienvenida al episodio origen de la mola en el Tiempo Gunadule.

Antes de comenzar, quiero referirme a los nombres con los que se conoce a la comunidad Gunadule.

Son ellos Tule, Cuna (con C), Gunadule y Kuna (con k), aunque en idioma dulegaya que significa “lengua del pueblo” la K como fonema no existe.

Encontraran en este episodio, que mencionamos la palabra Kunas y es porque obedece estrictamente a los nombres de los libros o ensayos que hemos consultado para este capítulo.

Y como la comunidad entera de Panamá y Colombia acordaron llamarse Gunadule, según la referencia el doctor Abadio Green Stocel en su conferencia “Lengua y escritura Gunadule” En el Marco de la exposición temporal Molas Capas de sabiduría del Museo del Oro en Bogotá, 2016. Entonces por esta razón, nosotros hablaremos de la comunidad como Gunadule.

2´20″ Me gusta la historia, por eso, los invito a que revisemos aspectos del pasado para entender el presente.

De acuerdo a la investigación en la tradición oral de “El espíritu de la tierra, plantas y animales en la vida del pueblo Kuna de Jorge Ventocilla, Heraclio Herrera y Valerio Nuñez”, escriben los autores que según la historia oral del pueblo Gunadule, este tiene origen en la Sierra Nevada de Santa Marta al norte Colombiano. De acuerdo a un importante historiador Gunadule, el Saila Horacio Méndez (Saila significa persona con autoridad, sabia conectada con el conocimiento médico y cosmogónico, es una persona que conoce de manera profunda las normas de la vida colectiva de la comunidad)
Les decía, El Saila Horacio Méndez dice que el origen de su pueblo se relaciona con cinco puntos de la Sierra Nevada en Santa Martha, Colombia; desde donde debido a conflictos entre diversas comunidades indígenas vecinas fue inminente la emigración camino Del Río Atrato, llanuras de Amukadiuar, luego debido a hostigaciones de otras comunidades indígenas y desbordamientos Del Río tuvieron que migrar hacia el Darién, allí encontraron el cerro Tacarcuna que tiene la mayor altura del Darién 1875 metros sobre el nivel del mar, el Tacarcuna se ubica en Panamá, cerca a la frontera con Colombia.

4´28″ Según nuestras indagaciones, parece ser que cuando los Españoles se encontraron con las comunidades indígenas, que estaban desprovistas de indumentaria como los españoles estaban acostumbrados. En este encuentro los españoles observaron, que las personas de la comunidad Gunadule llevaban en sus cuerpos pintura corporal con motivos diversos. Aquí voy a abrir un paréntesis para contarles que en instagram está la comunidad Gunadule de Panamá, aparecen como duletvindigena y allí vi un Life de un hombre de la comunidad pintando el cuerpo de varias personas también de su comunidad, identifiqué algunos motivos de las molas, debo decir que me gusta mucho este instagram y su canal de Youtube. Cierro paréntesis.

Comenzó entonces una gran campaña por parte de los españoles para evangelizarlos y con ello vino la exigencia de cubrirse el cuerpo. Al comienzo utilizaron las cortezas de árboles y para pintar usaron tintes naturales extraídos de semillas, tierra y raíces del entorno. Más tarde, gracias a los piratas y filibusteros que desde el siglo XVIII, hacía 1.700 pasaban por lo que ahora se conoce como Panamá y el Urabá colombiano, la comunidad conoció herramientas que les permitirían usar su capacidad de resiliencia para perpetuar su tradición y mantener su esencia, estoy hablando de las agujas, pequeñas tijeras puntiagudas, las telas de calidad para que no destiñan e hilos. Un ejemplo de adaptación que para algunos autores es clasificada como innovación cultural. Y es que los dibujos de sus cuerpos que luego pasaron a cortezas de árboles y después a las telas, son figuraciones de su territorio, una serie de significados propios que forman parte de su sistema de símbolos y de su cosmología.

7´16″ Hacia 1870 cuando Colombia y Panamá eran el mismo país, el gobierno del presidente Eustorgio Salgar Moreno proclamó una ley para la creación de la comarca Tunelega.

En 1903 La Comarca Tunelega quedó fragmentada tras la separación entre Colombia y Panamá. Y entonces fue completamente desconocida la Ley de 1870. En consecuencia, el territorio de la Comarca Tunelega, quedó dividido en dos partes: la mayor quedó en Panamá, mientras que una pequeña parte se ubicó en Colombia.

Tras la suspensión del territorio, ocurrió que se dieron concesiones bananeras que conllevó a que personas extrañas a la cultura Gunadule penetraran en busca de oro, fauna animal como las tortugas, caucho y riquezas propias de la zona sumado a abusos de las autoridades policiales de la colonia como la prohibición del uso de la mola y la celebración de festividades tradicionales.

8´38″ Estos hechos fueron detonantes de enfrentamientos en la isla Narganá y Río Azúcar; entre personas de la comunidad indígena y la policía panameña en 1921.

Aparece una figura histórica, El joven Nele Kantule (Nele, de acuerdo a la deducción de lo que significa pues no encontramos hasta el momento de manera explícita lo que significa; se refiere a una persona que está conectada con el cosmos, que es capaz de comprenderlo y descifrarlo.

Según Miguel Alberto Bartolomé y Alicia Barabas en su ensayo Recursos culturales y autonomía étnica. La democracia participativa de los Kuna de Panamá, dicen que la condición de Nele es de poder y proviene del nacimiento y no se adquiere por aprendizaje.

Les decía que el joven Nele Kantule, observó que las personas Gunadule comenzaron a migrar a Ustupu que es una isla en Panamá, así que en 1923 decidió hacer un viaje a Ailigandí para buscar concejo del Saila Simral Colman y fue solo después de un segundo intento que el Saila lo comisionó para alistar una revolución indígena, para ello preparó a jóvenes de Ustupu para esa lucha venidera.

En 1924, tras una reunión de grandes líderes de la región se tomó la decisión de alzar en armas y la sede de la revolución se fijó en Ailigandí.

10´29″ Bueno, yo, yo estudio la manera como se pronuncian en este caso las palabras de la lengua dulegaya si no lo logro, por favor me disculpan.

Entonces, Nele nombró al abuelo Olotebilikinya como líder de la avanzada y el 21 de febrero de 1925, se inició la lucha contra los policías panameños. Durante unos pocos días existió en consecuencia a estos hechos la República independiente de Tule.
Tras la revolución, el gobierno de ese país decidió aceptar las condiciones de los indígenas de no ser occidentalizados a la fuerza, pues porque entre otras cosas se les estaba obligando al abandono de su forma de vestir y celebración de rituales, decía que el gobierno decidió aceptar a cambio de la renuncia de las armas, hecho que se concretó en un acuerdo el 4 de marzo de 1925 y en 1928 la constitución de Panamá fue reformada, esta se refirió al derecho de crear Comarcas territoriales por la Asamblea Nacional Legislativa. Entonces hacía 1938 se crean diversas Comarcas, como San Blas, Darién de la comunidad Gunadule y de otras comunidades indígenas como los Embera, Guaymíes y Teribe.

Y en 1953 se promulga la Ley 16, que se considera como la primera en nuestro continente porque acepta que el pueblo Gunadule es una comunidad o colectivo con derecho a un territorio propio.

12´32″ Sigamos tejiendo con las palabras.

En este breve relato podemos conocer cómo a través de más de 500 años la comunidad ha luchado para preservar entre ellos su saber. La manera como estos relatos llegan a cada generación es mediante el diálogo. Son los abuelos quienes a través de la palabra transmiten a las nuevas generaciones, sus mitos, sus relaciones con la naturaleza, su filosofía.

Cuentan los abuelos Gunadule que la mola se concibió en el comienzo de los tiempos, perdurando en el mismo sitio o lugar sagrado donde permanecen los espíritus y está el origen de todo lo concurrente con el universo femenino, el sitio se conoce como el Galu (Kalu) Tuipis. En alguna ocasión, la mujer profeta Olonaguedili se dió cuenta de su existencia al entrar, retornó a la tierra y enseñó a sus hijas cómo hacer las molas.

Se dice que aún las mujeres Nele son las únicas que pueden viajar a ese lugar espiritual sagrado mediante sus sueños y allí encuentran los diseños que aplican en sus molas.

13´56″ La mola se hace doble porque es protección, entre los Gunadule todos los seres tienen alma, esencia oculta, la denominan purba. Lo cíclico, lo dual hace parte de la forma como la comunidad se aproxima al mundo. Por ejemplo sus cantos rituales se constituyen en estrofas y se repiten algunas veces se modifican algunas palabras, fonemas, sentido o sonidos. Este juego se aprecia en algunas ocasiones en las molas, se componen de capas y como mencioné se hacen en pares.

14´38″ Según el doctor Pedro Uriel Sánchez, autor del libro El nacimiento del Universo Kuna, la mola, es el artefacto de comunicación de la cultura Gunadule. Es la representación de la manera como la comunidad indígena vive su territorio, hay una comunicación visual entre la forma como está construidas las comarcas y como se aprecian los dibujos de las molas.

15´06″ Sobre la dinámica social, Alberto Bartolomé y Alicia Barabas escribieron:

Los kunas han logrado conciliar las epopeyas míticas con el internet, las tradicionales molas con los grados académicos y las pinturas faciales con la administración de empresas. La tradición propia y la “occidental regional” no son necesariamente vividas como antagónicas, en la medida en que la segunda es pensada, escogida y traducida en razón de una específica lógica  cultural... Este proceso ha sido calificado como de “adaptación creativa” al cambio por Joel Scherzer (1990:231), al advertir la capacidad kuna por traducir lo nuevo en términos de lo preexistente, logrando así incrementar su repertorio cultural sin desvirtuarlo. No se trata entonces del tradicional pueblo avasallado por el abrumador peso económico, político, simbólico y cultural del sistema capitalista local, sino de una sociedad notablemente dinámica, capaz de generar sus propios cambios en razón de sus intereses colectivos. Por supuesto que ello no excluye la presencia de distintos niveles de tensión intercultural, a partir de relaciones sistémicas asimétricas, que pueden orientar a muchos individuos hacia la transfiguración étnica. La cultura kuna, como todas las culturas humanas, está en un constante proceso de transformaciones, pero éstas tienden a orientarse por la lógica proveniente del propio sistema normativo.”

17´06″ Y es así como hoy en día todavía en la comunidad Gunadule se aprecia a las mujeres llevando sus trajes típicos, allá en el siglo XVIII cuando comenzaron a hacer molas con telas para cubrir todo su cuerpo, se demoraban un semestre completo y bueno, ahí viene otro momento de inteligencia, resiliencia e innovación, viabilizaron su uso, reduciendo la mola a un panel aproximadamente de 30 x 40 cm, la mola se hace doble porque tiene toda esa significancia de la dualidad y de la protección, la mola es una prenda que lleva únicamente la mujer y es ella quien la elabora, ellas mismas hacen sus blusas. Es muy normal ver a una mujer Gunadule en Ciudad de Panamá, por las calles. Lo menciono porque el año pasado (2019) estaba en la zona libre de Colón; vi a una mujer caminando confiada y tranquila con su pañoleta roja y amarilla, su blusa en donde va el panel de la mola, ubicado a la altura del pecho y a la misma altura en la espalda; en su cuello llevaba algunas cuentas, una sección de sus muñecas aproximadamente de 10 cms estaba envuelta por chaquiras amarillas y al comienzo y final una sección de unos dos centímetros de chaquiras negras y blancas formando un dibujo geométrico el cual era el comienzo y el fin de este accesorio. En la parte de los pies, también llevaba una sección de chaquiras desplegándose desde los tobillos, hasta antes de llegar a la rodilla. Este accesorio formaba un dibujo desde mi punto de vista geométrico, iba descalza. Las demás personas del lugar parecían estar acostumbradas a tener entre ellos una mujer con el colorido respectivo que dá el traje típico Gunadule. Fenómeno que no ocurre, por ejemplo en la capital de Colombia, Bogotá. Donde Rosmery Uribe de Asoimola de Caimán Alto hace que la mayoría de transeúntes volteen a mirarla.

19´39″ En la lengua dulegaya la mola se pronuncia morra con un suave sonido de las erres.

El origen de la mola está en la espiritualidad de la comunidad Gunadule, está en las historias que cuentan las personas que son abuelos, los Nele y los Sailas. La mola es su escritura. Está en sus leyendas, está en su cuerpo, en la pintura corporal de sus ancestros, está en su alma, en la comprensión del valor de todo lo vivo, de la naturaleza. Está en las capas del mito de creación de Baba y Nana, está en la selva, está en los sueños de los recorridos que a diario cada mujer hacedora de cada mola hace y que luego plasma en este maravilloso textil. Está en sus manos, el origen de la mola es una historia de una comunidad que nos enseña que la sostenibilidad implica que la vida de todos los seres que existimos sin distinción, es un asunto de todos, que nuestro planeta tierra nos alberga y que la danza de la vida depende de cómo nos relacionamos con nuestro hermoso hogar: La tierra.

21´24″ Para tejer este episodio agrademos al doctor Abadio Green Stocel por su ciclo de conferencias en el Museo del Oro de Bogotá, en Colombia durante la exposición temporal “Molas Capas de sabiduría” en 2016.

A Jorge Ventocilla, Heraclio Herrera y Valerio Nuñez por su libro El Espíritu de la Tierra, plantas y animales en el pueblo Kuna.

A Miguel Alberto Bartolomé y Alicia Barabas por su artículo Recursos culturales y autonomía étnica. La democracia participativa de los Kuna de Panamá

Al doctor Pedro Uriel Sánchez Zárate por su conferencia sobre el libro La riqueza iconográfica de la cultura Kuna

A la líder indígena Gunadule Rosmery Uribe de Caimán Alto en el golfo de Urabá, Antioquía Colombia.

A la diseñadora Adriana Sáenz por sus aportes y trabajo con la comunidad Gunadule en Colombia.

A Ricardo Navarro y Cinthya Purizaca de la comunidad de Estructuras Liberadoras de Latinoamérica quienes nos pusieron en contacto con profesores de La Universidad Tecnológica de Panamá UTP, gracias porque nos ayudaron a encontrar valiosos datos para la construcción de los episodios En el tiempo Gunadule

23″ Agradecemos también

A la comunidad Agil de Latinoamérica, especialmente al AOC Bariloche en Argentina y AOC Colombia, gracias por inspirarnos

y al equipo boui: Ruth Guevara; Carolina Avila; Angela Guevara, Jaime Álvarez y a mi mentor Carlos Arturo Quiroga.

Hasta la próxima en el tiempo de la artesanía

Cibergrafía

https://digitalrepository.unm.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=1370&context=abya_yala

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