Foto fondo Liz Fetiva, 2019 (arte del episodio 8)

Hola, soy Liz Fetiva y estamos en el tiempo de la artesanía, bienvenidos.

12″ Con el sonido de la lluvia, comenzamos este nuevo episodio. Todos los elementos de la madre tierra son fundamentales para la comunidad Gunadule, Estamos en el Tiempo de la artesanía, La mujer y mola Gunadule.

34″ Una de las características que tienen las cultura indígenas es que sus conocimientos ancestrales son transmitidos entre las generaciones de personas, a través de la oralidad. Eso ha quedado evidenciado para el equipo boui, porque son escasos los textos elaborados por personas indígenas sobre su propia cultura, particularmente hablamos de la comunidad Gunadule. Entonces hemos consultado las voces indígenas que tienen presencia en Youtube.

La base este de este episodio está elaborada con algunas transcripciones y resumenes de la ponencia de Amelicia Santacruz de la comunidad indígena Gunadule en la parte colombiana.

1´30″ En Colombia la comunidad Gunadule ubicada en el Urabá Antioqueño y el Chocó son un poco menos de 2000 personas Y En Panamá son casi 80.000 mil personas. Datos de 2017

Hemos encontrado algunas variaciones entre la comunidad de cada país. Desde nuestro punto de vista se relaciona principalmente en el gobierno. Esto porque en Panamá el gobierno Gunadule es autónomo y porque tenemos la impresión de que la educación ha sido un poco más libre de aplicarse de acuerdo a las tradiciones ancestrales en tanto que en la comunidad que vive en Colombia, parece que la intervención de occidente ha sido un poco más profunda, a esto se suma que la ubicación de la comunidad cerca al golfo de Urabá está atravesada por la carretera llamada vía al mar inaugurada en 1998 y que conectaba a la capital Colombiana Bogotá con Turbo, en 18 horas y hoy en día en 13 horas por los nuevos tramos y mejoras que se han hecho en los últimos tiempos. De esta forma quedan conectadas las zonas turísticas de Necoclí y Turbo, muy cerca del resguardo indígena que habita en Caimán Nuevo.

2´57″ La historia del origen Gunadule tiene los componentes femenino y masculino. La tierra es producto de la madre y el padre, quienes en un acto amoroso hicieron la tierra: Nabba.

Lo femenino y masculino son energías que se complementan. La dualidad es uno de los principios de la ley de la naturaleza. Obscuridad y claridad, noche y día. Ruido y silencio.

Este contexto del origen de la tierra desde el punto de vista Gunadule , lo mencionamos porque en la comunidad lo femenino tiene una especial relevancia.

La organización de la comunidad es matrilocal, el hombre pasa a vivir con la familia de la mujer que está rodeada de toda su familia nuclear. Son monógamos.

En Panamá la comunidad Gunadule tiene la denominada carta orgánica de los indios de San Blas, donde se especifica que el esposo debe trabajar para la familia de su suegro, abro comillas del artículo 37 “…En el matrimonio, la mujer lleva al varón, quien está obligado a trabajar al servicio de la familia de su esposa”.

4´22″ El ritual del matrimonio tiene una duración de 3 a 5 días, una vez finalizado y tras haber pasado las pruebas que el suegro ideó para el yerno, él podrá vivir oficialmente en casa de su suegro. Cuando el suegro desaparece es la hija mayor la que hereda la casa y las demás familias que vivan en el núcleo tendrán que organizar su nuevo hogar.

La madre tierra es fundamental y en consecuencia la referencia a lo femenino prima.

5´05″ La mujer profeta Naga Olonaguedili visitó el lugar sagrado Galu Tuipis donde aprendió a observar, vio las nubes y capa por capa a Galu: Galu Dugbisgun Galu-Galumala; y los trazos que ellas muestran emergen y aprendió el tejido de la mola, ella fue la única que pudo ver las capas de las molas y luego retornó a la tierra y enseñó a sus hijas cómo hacerlas. La mola es el primer juguete de las niñas Gunadule.

Vemos cómo en la cosmogonía Gunadule aparece la mujer profeta y al estar ligado todo este universo a la madre tierra, encontramos lógica en que principalmente los rituales giren en torno a la mujer.

Y la vida de la mujer indígena gira alrededor del canto y del tejido. Está presente desde que están en embarazo, durante 8 días estarán rodeadas de canto y luego al momento del parto, nuevamente durante 8 días la mujer y su bebé estarán disfrutando de los cantos ceremoniales al tiempo que el curandero y la partera hacen su trabajo. El canto siempre estará presente en los rituales. Los cantos están ligados a la sanación, terapia y sahumerios.

6´43″ El primer derecho que tiene el bebé en el vientre es el de conectarse con las plantas medicinales. Y el derecho de que al bebé lo siembren en la tierra; esto se realiza mediante un ritual donde la placenta se conserva y el cordón umbilical una vez desprendido del bebé, es sembrado en la tierra para establecer su conexión estrecha con la misma. Este ritual provee seguridad para caminar en la vida.

Existen tres rituales para convertirse en mujer:

El primero se denomina Iggo inna o fiesta de aguja. Este ritual llevado a cabo por especialistas, se realiza cuando la bebé tiene entre 1 y dos años de edad. Se trata de hacer orificios en las orejas y en el tabique nasal, este último para para llevar una argolla de oro. Está acompañado de comida y chicha para los invitados.

Menciónanos antes que el canto y el tejido están presentes en la vida de las mujeres: En cuanto las niñas tienen motricidad fina, alrededor de los tres años, su entretenimiento gira alrededor del tejido, los hilos, las telas e incluso el uso de las agujas se goza desde temprana edad. Cuando sus abuelas o sus madres tejen. Las niñas van mirando los procesos del tejido de la mola, el aprendizaje se realiza únicamente con las expertas y cobra importancia la tradición oral y la practica.

Las molas y el tejido de cestería se aprenden así, observando y haciendo.

8´40″ Según Amelicia Santacruz, El ritual Iggo inna, actualmente ha disminuido, en resumen dice Amelicia, que este hecho tiene sus raíces en la occidentalización y en el temor de que las argollas de oro de la nariz y orejas les sean robada y que por esa razón puedan atentar contra la persona portadora de las piezas de oro.

Ya antes de 1925 como lo narramos en el capítulo anterior “El tiempo Gunadule el origen de las molas” la comunidad indígena estaba asediada por personas ajenas a ellos, que se introdujeron en sus territorios en búsqueda de oro y otras riquezas.

9´34″ El segundo ritual característico para las mujeres es el Surba inna, la fiesta ritual de la pubertad. que se realiza al momento en que ocurre la menarca o primera mestruación de la niñas indígenas Gunadule.

La preparación del ritual lleva más o menos 1 mes. La niña es encerrada en una habitación llamada “surba” y son los hombres quienes arman este espacio.

Durante aproximadamente 8 días recibirá visitas y estarán dialogando del proceso de pasar de niña a mujer. Tienen una dieta especial, sahumerios, toma de plantas. Las visitantes la bañan, en un recibimiento de energía constante. El olor del cacao tostado es un signo de que hay una niña en el ritual, cada mañana y cada noche se perfuma el espacio donde está la niña. El último día del ritual se baña con jagua, que representa el cambio del espíritu del fuego que hay dentro. la jagua ayuda espiritualmente a que la niña entienda su nueva etapa de la vida. Otra actividad dentro del ritual es el corte de cabello realizado por las abuelas, los mechones se guardan entre las ramas de la sábila, para mantener el espíritu fresco, el cabello también significa la sabiduría y que se recibirán nuevos aprendizajes más profundos y por esto la jagua y el corte de cabello la preparan para la nueva etapa.

Es un momento público, toda la comunidad debe saberlo porque a partir de allí a los siguientes tres, cuatro o cinco años, dependiendo de la decisión de la familia de la niña; se realizará el tercer ritual característico para las mujeres que es el Inna dummadi o fiesta de la libertad. Durante el lapso de tiempo entre estos dos rituales, es decir el Surba inna y el Inna dummadi; las señoritas no pueden tener relaciones sexuales.

11´52″ El objetivo es llegar virgen al tercer ritual Inna dummadi,

Este ritual convoca a la comunidad, es el momento cuando la mujer es entregada a la misma, eso significa poder participar en todo tipo de actividades de la comunidad de manera responsable.

En tiempos de antaño, las mujeres festejadas se presentaban con todo tipo de alhajas de oro e indumentaria nueva. Actualmente, es más común que se presente con su mola dual, en el pecho y espalda, porque la mola es protección; pañoleta roja y amarilla, adornos en chaquira en su cuello, muñecas y chaquiras desde los tobillos, hasta antes de llegar a las rodillas.

12´42″ Relación entre la mola y la mujer Gunadule

La mola se aprende a través de los principios pedagógicos de la comunidad Gunadule.

El silencio es una de las categorías o principios pedagógicos de la comunidad: el silencio es fundamental, porque es la categoría máxima del aprendizaje.

El otro principio es la escucha, el murmullo del viento, las hojas, el canto de los pájaros.

Observación es el otro principio, porque todo se aprende a través de la observación.

Las mujeres tienen un espacio de aprendizaje de la vida, los espacios de dialogo son seguros alrededor del fuego que representa la chispa de la palabra y es un ritual para aprender. En resumen, el fuego brinda un espacio ritual para el aprendizaje.

14´Las molas hablan de otras capas, lo primero que se aprende a hacer es el espiral, es la base. La primera mola no es figurativa. El espiral es la forma de ver el mundo, porque todo es circular, la fumada de la pipa de La Paz es circular, en las ceremonias están en el centro los sailas y los comuneros sentados en circulo.

Los colores vino tinto y negro son colores representativos de la comunidad, se relacionan con la obscuridad cálida del vientre materno donde se escucha todo lo que sucede afuera de él, donde los sonidos y las voces son justamente eso, sonidos. y el color vino tinto es un color relacionado con la tierra.

15´05″ A continuación escucharemos un fragmento en legua dulegaya, del video La mujer y la mola , del Museo del oro en Bogotá, Colombia, presentado en el marco de la exposición “Molas capas de Sabiduría” del 21 de marzo de 2017.

“La mujer en la cultura Gunadule”. Ciclo de la exposición Molas capas de sabiduría del Museo del Oro en Bogotá.

La traducción en español de lo que acabamos de escuchar, dice así:

Mi nombre es Gloria Esperanza Martínez vengo de la comunidad Caiman Nuevo, que en lengua dulegaya se llama
Ibgigundiwala. Vivo con mis hijos mi hija mi yerno mi hijo y yo.

Vamos a ver cómo se hace una mola. Tomo dos telas una negra y una rosada de fondo. Necesito unas tijeras (disla), hilos ( tubmala), agujas, (iggo) para cuando termine de dibujar, empezar a coser la mola.

17´03″ Gloria Esperanza sigue diciendo ya en el video“Depende de lo que yo quiera compro 1 m o 2 m de tela; compro telas de muchos colores para tejer mis molas. Las telas de Panamá para las molas no se destiñen, desde pequeña reconozco las telas de calidad. Para empezar debo unir las dos capas de tela para que al cortar no se separen y se me dañe la mola. La infancia femenina Dule está rodeada de tejido de molas…”

17´47″ Los invito a que vean el video completo donde Gloria Esperanza nos muestra mediante su habilidad, la forma en que se teje una mola. Dejaremos el link del video en nuestras notas que encontraran en www.boui.co, boui con b de bonito.

18´15″ Las molas tienen varias técnicas. No se hacen de la misma manera. La mola de dos capas tiene una técnica, al igual que la de tres, cuatro o cinco capas, cada una es diferente, siendo la técnica más compleja la que contiene seis telas o seis capas.

A partir del uso de dos capas los Gunadule consideran que ya es una mola.

Las mujeres aprenden a tejer las molas, desde temprana edad, como lo mencionamos antes, tejer las molas hace parte de su identidad porque además de otras características, tiene que ver con su indumentaria, una mujer que teje muy bien lucirá hermosas blusas y cuando quieren cambiar, venden las blusas con las molas o desmontan las molas y las venden, usualmente las molas que compramos han sido utilizadas por las mujeres Gunadule.

19´16″ A continuación les queremos compartir algunos comentarios de Amelicia Santacruz en su conferencia “La mujer en la cultura Gunadule” durante el ciclo de la exposición Molas capas de sabiduría del Museo del Oro en Bogotá, Colombia. Comentarios que nos parecen relevantes para entender la dinámica de la comunidad.

Metiéndose en el tejido se aprende sobre la comunidad, es una vida calmada que no se parece a la vida en las ciudades.

Amelicia Santacruz, indígena Gunadule.

La cultura no es estática, por lo tanto eso se puede apreciar en la forma de vestir de las mujeres Gunadules, vestidos con boleros etc.

Amelicia Santacruz, indígena Gunadule.

Las molas van mucho más allá de lo que en occidente percibimos (refiriéndose a las molas de – figuras geométricas)Las molas son escritura, se convierte en una parte de la cosmología, es una parte de la cosmovisión, lo primero que se aprende es a tejer la mola.

Amelicia Santacruz, indígena Gunadule.

Y con esta última frase que citamos de Amelicia Santacruz, donde nos dice que las molas van más allá, los invitamos a nuestro próximo podcast, dedicado al significado de las molas.

21´01″ Para tejer este episodio agrademos de manera especial a Amelicia Santacruz indígenas Gunadule de la parte Colombiana por su conferencia “La mujer en la cultura Gunadule” durante el ciclo de la exposición Molas capas de sabiduría del Museo del Oro en Bogotá, Colombia. Esta conferencia es la base de este episodio, debido a nuestra insistencia en utilizar fuentes primarias.

Agradecemos también A Gloria Esperanza Martínez de la comunidad Caiman Nuevo, en Antioquía Colombia. Por su participación en el video La mujer y la mola y gracias también al Museo del oro por compartir este video en su canal de YouTube.

A Juan Alberto Aguilar Diaz, por su artículo de la cultura Kuna. Publicado en monografías.com

Agradecemos también a

A la comunidad Agil de Latinoamérica, especialmente al AOC Bariloche en Argentina y AOC Colombia, gracias por inspirarnos

y al equipo boui: Ruth Guevara; Carolina Avila; Angela Guevara, Jaime Álvarez y a mi mentor Carlos Arturo Quiroga. (Incluye latido desde que digo mentor)

Hasta la próxima en el tiempo de la artesanía.

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